Un equipo de astrónomos ha detectado oxígeno en la galaxia más lejana jamás descubierta, JADES-GS-z14-0, que existía cuando el universo aún era muy joven. Su luz ha viajado durante 13 400 millones de años antes de llegar a nosotros, ofreciendo una ventana extraordinaria a las primeras fases de la formación galáctica.
El descubrimiento, publicado en Astronomía y Astrofísica y en proceso de publicación en The Astrophysical Journal, es el resultado del trabajo de dos grupos de investigación internacionales. El primero, dirigido por el italiano Stefano Carniani de la Escuela Normal Superior de Pisa, y el segundo, dirigido por holandeses con Sander Schouws de la Universidad de Leiden, utilizaron el potente radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) para desvelar un enigma cósmico.
Una galaxia sorprendentemente madura en el universo primitivo
“Estos resultados han abierto una nueva perspectiva sobre la evolución de las galaxias”, afirma Carniani. “Descubrir una galaxia tan evolucionada en una época tan remota es como encontrar a un adolescente en una guardería de bebés. Esto significa que su formación se produjo mucho más rápidamente de lo que pensábamos”.”
Las galaxias recién nacidas contienen principalmente hidrógeno y helio, mientras que los elementos más pesados, como el oxígeno, se forman con el tiempo. Sin embargo, JADES-GS-z14-0 presenta una cantidad de oxígeno 10 veces superior a lo previsto., lo que sugiere que su evolución ha sido increíblemente rápida.
Mediciones ultraprecisas y nuevos retos para la cosmología
Gracias a los datos recopilados por ALMA, los investigadores midieron la distancia de la galaxia con una precisión sin precedentes, reduciendo la incertidumbre a solo 5 centímetros por kilómetro. Este nivel de precisión permite comprender mejor el crecimiento y la evolución de las primeras galaxias del universo.
“Este descubrimiento supone un gran reto para los modelos cosmológicos”, subraya. Andrea Ferrara, coordinador del grupo de Cosmología de la Normale de Pisa. “Ahora tenemos un nuevo punto de referencia para las simulaciones en superordenadores que estudian el universo primitivo”.”
Esta revolucionaria investigación podría reescribir lo que sabemos sobre el nacimiento de las primeras galaxias, abriendo nuevas vías para comprender el universo en sus primeros instantes.